Company Home
Company Home
9. Inquietud constante

9. Inquietud constante

Muchas mujeres en peri y menopausia comparten experiencias como estas:

  • Sientes nerviosismo sin motivo claro, como si no pudieras relajarte.
  • Te cuesta quedarte quieta, aparece una necesidad de moverte o de hacer algo todo el tiempo.
  • La mente no se detiene: pensamientos acelerados, preocupación constante.
  • Puede venir acompañada de palpitaciones, insomnio o sensación de vacío.
  • Aparece y desaparece sin explicación, y puede durar horas o días.
Esto es algo real, no te lo estás imaginando. En la peri y la menopausia, las hormonas fluctúan y afectan directamente al sistema nervioso y a la regulación del estado de ánimo. El resultado: esa sensación de inquietud que parece no tener origen.

¿Y en qué se diferencia de otros problemas?

En la ansiedad generalizada, la inquietud suele ser constante y con pensamientos anticipatorios intensos.

En peri y menopausia, los episodios están muy ligados a los cambios hormonales: subidas y bajadas de estrógeno, progesterona y cortisol que impactan de golpe. Hormonas y la inquietud: cómo se relaciona cada una

  1. Estrógeno → Bajo = menos serotonina y dopamina, más irritabilidad e intranquilidad.
  2. Progesterona → Bajo = menos efecto calmante sobre el sistema nervioso.
  3. Testosterona → Bajo = menor energía y sensación de control, lo que aumenta la inquietud.
  4. Cortisol (estrés) → Alto = hiperactivación del cuerpo, sensación de alerta constante.
  5. Tiroides → Desajustes producen nerviosismo y aceleración interna.
  6. Insulina → Picos alteran energía y estabilidad emocional.
Cuando estrógeno y progesterona se estabilizan (y se acompaña de un buen manejo de otras hormonas), el sistema nervioso recupera calma y la inquietud suele disminuir.

Pilares de la salud para apoyar tu sistema nervioso y hormonal

Alimentación:anti-inflamatoria, rica en proteínas, verduras y grasas saludables.

Movimiento: ejercicio de fuerza y caminatas para regular energía y estrés.

Sueño: rutinas estables, higiene del sueño y descanso reparador.

Estrés: meditación, respiración y prácticas de autocuidado.

Conexión: hablar con otras mujeres, compartir experiencias, sentirnos acompañadas.

Qué puedes hacer si te pasa:

  • Registra cuándo aparece la inquietud y con qué síntomas se acompaña.
  • Limita cafeína, alcohol y azúcar que intensifican la activación.
  • Usa técnicas de respiración profunda o pausas de movimiento consciente.
  • Haz chequeos hormonales para entender qué está pasando en tu cuerpo.
  • Consulta a un especialista realmente capacitado y actualizado en salud hormonal. No te conformes ni te aguantes: tu cuerpo necesita atención.
icon
  • La TRHB (terapia de reemplazo hormonal bioidéntica) puede ayudarte no solo con este síntoma, sino también a proteger tu corazón, cerebro, huesos y vida sexual a largo plazo.